‘Espartaco’: Mira las escenas de sexo más candentes de la serie
Uno de los mayores legados que nos dejó Espartaco (Spartacus) (además del drama entre romanos que buscaban salvar el honor o las inconsistencias históricas que no lograron sortear las críticas) fueron algunas de las escenas sexuales más ardientes en la historia reciente de la televisión. Los encargados de esta producción no dudaron en explotar este aspecto para ganar audiencia.
Además de tener que lidiar con la muerte de su protagonista debido a un linfoma e intentar hacer una precuela que no obtuvo tanto éxito, la serie producida por Starz y emitida entre 2010 y 2013 hizo una apuesta por un entretenimiento crudo y poderoso: batallas a muerte, excesos y mucho, mucho sexo.
Si bien es cierto que a la luz de los años es probable que esta serie no hubiera sido tan bien recibida en algunos sectores debido al alto grado de violencia, así como las escenas de violaciones y demás comportamientos reprobables, hoy nos vamos a permitir dar rienda suelta a los placeres de la carne y vamos a hacer un recuento de los momentos más ardientes (y consensuados 😌) en esta historia.

Espartaco e Ilithyia enmascarados (Temporada 1, episodio 9)
Es cierto, esto termina siendo un gran error en la serie, pero en el momento en que estos dos están entregados a la pasión ninguno se preocupa por el mundo exterior. Cuando esos dos cuerpos se convierten en uno se trata de, quizá, una de las mejores escenas sexuales que se hayan transmitido en la televisión en general.
Claro, Spartacus (Andy Whitfield) e Ilithyia (Viva Bianca) se arrepienten de inmediato al darse cuenta quién se encontraba debajo de la máscara, pero como decía Shakira: “Lo hecho está hecho”.

Crixus y Naevia finalmente “se entienden” (Temporada 1, episodio 5)
Desde la primera vez que Lucretia (Lucy Lawless) llamó a Crixus (Manu Bennett) para satisfacerla estaba claro que Crixus estaba enamorado de Naevia (Lesley-Ann Brandt) y que ella sentía lo mismo. Pero, por supuesto, todo se redujo a mantener su relación en secreto, ya que dos esclavos nunca podrían estar juntos. Afortunadamente superaron los obstáculos que se interponen entre ellos y resultó glorioso.

Mira y Spartacus en sexo premarital (Temporada 1, episodio 13)
Ok, reconocemos que al principio esta secuencia puede resultar extraña porque Spartacus solo está fingiendo que Mira (Katrina Law) es su esposa. Pero al menos para los espectadores, estas escenas no dejan nada que desear. Además, más tarde en la serie terminan juntándose oficialmente, así que éste es solo el comienzo de su relación.

Sibyl y Gannicus en la nieve (Temporada 3, episodio 7)
Dudamos en incluir esta escena en la lista ya que los dos actores sorprendentemente mantienen su ropa puesta; pero lo que importa es que Gannicus (Dustin Clare) persiga a la mujer que ha estado enamorada de él, porque finalmente se dio cuenta de que se siente de manera similar, y entonces la única forma de salvar a Sibyl (Gwendoline Taylor) del frío es cobijandose juntos. Esto resulta tan sugerente como otras ocasiones donde el sexo es más explícito.

Cada vez que Lucretia y Gaia lo hacen en la temporada 3
Esta era una de nuestras parejas favoritas en la serie hasta que su tiempo juntos fue cortado trágicamente. La realidad es que en tiempos de los romanos los géneros y la heterosexualidad no eran tan rígidos sino que lo que importaba era el placer per se.
Encontrar escenas donde los productores apostaron por mostrar un espectro más amplio de la sexualidad, tomando en cuenta el contexto histórico en el que se ubica la historia se agradece; y qué decir de este caso donde ambos personajes jugaban un papel tan importante para el desarrollo de la trama.
Cuando Espartaco llegó a la televisión, no pasó desapercibida. Violenta, estilizada y deliberadamente provocadora, la serie convirtió el sexo en parte central de su lenguaje narrativo. En 2026, su reputación sigue intacta: pocas producciones combinaron poder, política y deseo de forma tan frontal.
Lejos de ser mero adorno, las escenas sexuales en Espartaco funcionaron como extensión del conflicto. El placer siempre estuvo ligado al control. En la Casa de Batiato, el sexo era moneda de cambio: para manipular, humillar, recompensar o castigar. Cada encuentro revelaba jerarquías, alianzas y traiciones más que romance.
Lucretia y el erotismo del poder
Lucretia fue el epicentro sexual de la serie. Sus escenas no buscaban ternura, sino dominio. Seducía para obtener información, someter voluntades o reafirmar estatus. En retrospectiva, muchas de sus secuencias son clave para entender cómo Espartaco retrataba a las élites romanas: el cuerpo como instrumento político.
Ilithyia: deseo, crueldad y vulnerabilidad
Las escenas de Ilithyia mezclaban lujo con peligro. Su sexualidad estaba marcada por impulsos extremos, celos y violencia emocional. En 2026, su arco resulta especialmente interesante: muestra cómo la serie usó el sexo para exponer fragilidad bajo una fachada de privilegio absoluto.
Espartaco y la intimidad como resistencia
Cuando la serie mostró sexo desde la perspectiva de los esclavos, el tono cambió. Los momentos íntimos de Espartaco fueron menos frecuentes, pero más cargados de significado. Aquí el sexo representaba conexión humana y resistencia emocional frente a un sistema deshumanizante. Esa diferencia de enfoque sigue siendo una de las decisiones más comentadas del show.
Varinia y el contraste emocional
Varinia introdujo una dimensión distinta: deseo sin cinismo. Sus escenas no estaban diseñadas para escandalizar, sino para crear contraste con el mundo brutal que la rodeaba. En un universo donde el cuerpo solía ser explotado, su intimidad ofrecía una breve ilusión de libertad.
Sexo, violencia y estilo visual
Parte del impacto de Espartaco vino de su estética exagerada: cámara lenta, sangre digital, cuerpos iluminados como esculturas. El sexo compartía ese tratamiento visual, lo que lo volvía más simbólico que realista. En 2026, este estilo se siente menos común, lo que hace que la serie destaque aún más frente a producciones actuales más contenidas.
¿Provocación gratuita o narrativa coherente?
El debate sigue abierto. Para algunos, la serie cruzó líneas innecesarias. Para otros, fue honesta con el mundo que retrataba. Vista hoy, Espartaco se entiende mejor como una obra que usó el exceso —sexo incluido— para hablar de poder absoluto y la ausencia total de consentimiento en una sociedad esclavista.
En 2026, las escenas de sexo de Espartaco siguen siendo comentadas no solo por su intensidad, sino porque ayudaron a definir el tono de una serie que nunca intentó ser cómoda.

